Curiosidades







































El superclasico paraguayo disputado entre Cerro y Olimpia es reconocido en toda América. Los famosos clásicos del mundo siempre tiene un condimento extra-futbolístico, enfrenta ciudades rivales como en el Madrid-Barcelona o Manchester United-Liverpool o bien enfrenta a las clases sociales de una misma metrópoli donde se enfrenta un “equipo rico” como River Plate contra un “equipo del pueblo” como Boca Juniors, los adinerados del Nacional de Montevideo y los pobretones de Peñarol o la clase alta del Fluminense contra los residentes de las favelas de Río del Flamenco.

El nuestro no es la diferencia dentro de los clásicos del MERCOSUR y enfrenta al Ciclón del Barrio Obrero contra el Decano donde una ciudad –y mas aún un país entero- se divide en dos pintándose de azulgrana o albinegro.

Como es sabido, nuestro Ciclón o nuestro Decano no son los únicos en el mundo y aún mas es sabido que Cerro Porteño comparte grandes similitudes con un equipo argentino (camiseta, escudo y apodo) pero vamos a ver algunas diferencias que ellos tienen:




El Ciclón paraguayo toma sus colores como símbolo de unión entre los dos principales partidos políticos del país y encierra con los pantaloncillos blancos los tres colores patrios. Por su parte el Ciclón argentino ha adoptado sus colores de casualidad: el mayor impulsor de la fundación del club: el padre Lorenzo Massa (y de allí el por qué del nombre del club) tenía guardadas en un armario de la parroquia una cantidad de camisetas azulgranas (algunos suponen que eran camisetas del FC Barcelona) y a su vez es muy incierta la historia sobre los colores del club Culés, la teoría mas aceptada es que el fundador del club, Hans Gamper (o Joan Gamper como pasó a llamarse luego de radicarse en Cataluña) eligió estos colores por ser los del club de su ciudad natal, Basilea, aunque otros dicen que los eligieron por ser los colores que tenían los lápices contables en la época (una punta roja y otra azul).





En cuestión de apodos su origen es similar, nuestro Ciclón lo obtiene luego de remontar en 7 minutos un 0-2 en una final en el año 1918 contra Nacional cuando los simpatizantes del club ya se retiraban del estadio pensando que no era posible ganar el encuentro pero terminan ganando 4-2 en una remontada “a lo ciclón”. Por su parte el argentino es apodado por el periodista Hugo Marini en 1932 el cual, para referirse a la contundencia que tenía el equipo al atacar y ganar lo bautiza como “El Ciclón de Boedo”. El apodo toma aceptación al enfrentarse directamente con el mayor rival del club: el Club Atlético Huracán. Cabe destacar que San Lorenzo es uno de los clubes con mas apodos en el mundo, entre ellos: Cuervos, Santos, Matadores, Gauchos de Boedo, Carasucias, Camboyanos… por cada época el club obtuvo un apodo diferente.


Respecto a los escudos que claramente son iguales la historia es difusa y poco clara y para no herir susceptibilidades ni de un lado del Pilcomayo ni del otro vamos a dejarlo solo como una mera anécdota.




En la vereda de enfrente, el Decano paraguayo tiene también un equipo con el cual comparte el apodo en Argentina pero esta vez un tanto mas cerca, en la ciudad de Tucumán y también el origen es algo similar.


De más está decir que el título de Decano del fútbol paraguayo hace referencia a ser el primer club fundado en el país y esta es la misma razón por la cual el equipo Atlético Tucumán es llamado “El Decano” porque fue el primer equipo fundado en el norte argentino y, dicho sea de paso, también es el equipo “de los ricos” de la ciudad al igual que Olimpia. El clásico del Decano argentino es San Martín de Tucumán que, a su vez, es apodado “el Santo”… que es uno de los tantos apodos que tiene San Lorenzo de Almagro.









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